Se bajan las campanas de Peñíscola para su restauración, tanto del campanario de Nuestra Señora del Socorro como de la Ermitana.
La campana más antigua, del año 1627, se encuentra rota y se ha procedido a su envío a Alemania para su restauración. Al resto de bronces se les está realizando una limpieza en profundidad y se están restaurando los yugos de madera para posteriormente subirlas a los campanarios y automatizarlas con sistemas electrónicos de impulsos. Se recuperarán los toques tradicionales de Peñíscola perdidos por la mala conservación de las campanas.